Dracula roque sevilla
Descripción
La Dracula Roque Sevilla es una orquídea de clima fresco. Se caracteriza por sus flores oscuras, de aspecto muy llamativo, que pueden superar los 15 cm de tamaño contando las largas colas de los sépalos.
Prefiere luz baja a media, siempre filtrada, similar a la que recibiría bajo la sombra de los arboles en un bosque. No necesita una iluminación tan intensa como una Cattleya o muchos Dendrobium y debe protegerse del sol directo.
Se desarrolla mejor con temperaturas frescas, idealmente alrededor de 14 a 20 °C durante el día y entre 8 y 14 °C durante la noche. Puede tolerar temperaturas algo mayores de manera puntual, pero el calor prolongado es uno de los principales problemas en el cultivo de las Dracula.
La humedad ambiental ideal es alta, aproximadamente entre 75 y 90 %, acompañada siempre de una excelente circulación de aire. Las Dracula provienen de ambientes de bosque nuboso, por lo que agradecen una atmósfera húmeda, pero no aire estancado. Una buena ventilación ayuda a mantener las hojas y raíces sanas.
En cuanto al riego, sus raíces deben mantenerse ligeramente húmedas de forma constante. No conviene dejar que el sustrato se seque completamente, pero tampoco mantenerlo saturado o encharcado. Lo ideal es regar nuevamente cuando comience a perder humedad, antes de que llegue a secarse. Es una planta que prefiere raíces ligeramente húmedas constantemente.
Se recomienda cultivarla en una canasta o maceta perforada, ya que sus inflorescencias pueden crecer hacia abajo y necesitan espacio para salir por la base o los laterales del recipiente. Un sustrato adecuado debe conservar humedad sin perder aireación; una mezcla de sphagnum suelto con perlita, piedra pómez o chips de coco puede funcionar muy bien.
Sustrato recomendado: 50% sphagnum + 50% coco chips.Durante el crecimiento activo puede fertilizarse con un fertilizante para orquídeas a baja concentración, aproximadamente ¼ de la dosis recomendada. Debido a que sus raíces son sensibles a la acumulación de sales, conviene utilizar dosis suaves y realizar periódicamente riegos abundantes solo con agua.
No necesita un periodo de reposo seco. El riego puede disminuir ligeramente durante los meses más fríos o cuando el crecimiento sea más lento, pero las raíces no deberían permanecer completamente secas durante periodos prolongados.
Uno de los aspectos más importantes para cultivar correctamente esta orquídea es mantenerla fresca durante el verano. Tolera mucho mejor temperaturas bajas que periodos prolongados de calor, por lo que debe ubicarse en el sector más fresco, sombreado y ventilado disponible.
Resumen de cuidados: luz baja a media filtrada, temperaturas frescas, alta humedad ambiental, excelente ventilación, sustrato húmedo pero muy aireado y cultivo preferentemente en canasta o maceta perforada. Sus espectaculares flores pueden alcanzar más de 15 cm de extremo a extremo.